martes, 2 de julio de 2013

Los niños aprenden lo que viven

Si los niños viven con la crítica, aprenden a condenar.

Si los niños viven con miedo, aprenden a ser aprensivos.

Si los niños viven en un ambiente de hostilidad, aprenden a pelear.

Si los niños viven con lástima, aprenden a compadecerse de si mismos.

Si los niños viven con ridiculez, aprenden a ser tímidos.

Si los niños viven con vergüenza, aprenden a sentirse culpables.

Pero...

Si los niños viven con tolerancia, aprenden a ser pacientes.

Si los niños viven con estímulos, aprenden a ser confiados.

Si los niños viven con elogios, aprenden a apreciar.

Si los niños viven con aprobación, aprenden a quererse a sí mismos.

Si los niños viven con reconocimiento, aprenden a tener un objetivo.

Si los niños viven compartiendo, aprenden a ser generosos.

Si los niños viven con honestidad y equidad, aprenden qué es verdad y justo.

Si los niños viven con seguridad, aprenden a tener fe en si mismos y en quienes los rodean.

Si los niños viven en la amistad, aprenden que el mundo es un lugar fantástico para vivir.

Si los niños viven con serenidad, aprenderán a tener paz interior.