domingo, 3 de julio de 2011

El huevo

Esta es una historia muy chula que me he encontrado por ahí. Su autor es Andy Weir, y es una historia que me gustaría compartir. Así que he decidido traducirla.


Ibas de camino a casa cuando perdiste la vida. Un accidente de coche. Dejaste atrás una mujer y 2 niños. No sufriste. Los servicios de emergencia intentaron reanimarte pero fue imposible. Mejor para ti, porque tu cuerpo estaba hecho pedazos.
Entonces fue cuando me conociste.

“¿ Qué …..qué ha ocurrido?,” me preguntaste. “ ¿ Dónde estoy?”
“ Has muerto,” te dije con naturalidad. Para que engañarnos.
“ Había un camión ...y estaba derrapando”
“ Sí “ te dije.
“Estoy...... ¿estoy muerto?”
Lo estás, pero no te preocupes por ello. Todo el mundo muere.
Miraste a tu alrededor y no había nada, solo tú y yo.
“¿Qué es este lugar?” Preguntaste. “Es... es la vida después de la muerte?”
“Más o menos,” dije.
“¿Eres Dios?” Me preguntaste
“En efecto, soy Dios,” te respondí
“Mi mujer....... mis hijos,” exclamaste.
“¿Qué pasa con ellos?” Preguntaste.
“Eso me gusta,” de dije. “Te acabas de morir y la única preocupación que tienes es tu familia. Eso es digno de valorar.”
Me miraste con fascinación. Para ti yo no parecía un Dios, mas bien un hombre como otro cualquiera. O quizás una mujer. Una figura con una cierta autoridad tal vez. Mas parecido a un profesor de gramática que a algo todo poderoso.
“No te preocupes.” Te dije “Estarán bien, tus hijos te recordaran como un padre perfecto en todos las aspectos. No han crecido lo suficiente como para criticarte o juzgarte. Tu mujer llorará tu muerte, pero sentirá un alivio en su interior. Para ser honesto contigo, tu matrimonio se estaba desmoronando. Si te sirve de consuelo, te diré que se sentirá culpable de sentirse liberada.”
“¡Oh!” dijiste. “¿Entonces que ocurre ahora? ¿Voy al cielo, al infierno o qué?
“Nada de eso, serás reencarnado.”
“Ah. entonces la religión hindú estaba en lo cierto.”
“Todas las religiones están en lo cierto de un modo u otro.” Te dije “Camina conmigo.”
Me seguiste a través del vació.
“¿Dónde vamos?”
“A ningún lugar en particular, simplemente es agradable caminar mientras hablamos.”
“¿Entonces, que sentido tiene?" Preguntaste. “Cuando vuelva a nacer seré una pagina en blanco ¿no es así,? un recién nacido. Todas las experiencias que tuve en esta vida no servirán de nada.”
“En realidad no,” te dije. “Llevas en tu interior todo el conocimiento y experiencias de tus vidas pasadas. Simplemente no eres consciente de ello en estos momentos.”

Dejé de caminar y puse mi mano sobre tus hombros. “Tu alma es magnífica, bella y poderosa, más de lo que te puedas imaginar. Una mente humana solo puede comprender una pequeña fracción de lo que tú eres en realidad. Es como meter el dedo en un vaso de agua para ver si esta caliente o fría. Pones una pequeña parte de ti en esa experiencia, y cuando lo sacas, el resto de ti ha ganado esa experiencia y sensaciones.”
“Has sido un ser humano durante los últimos 48 años, no has alcanzado todavía el resto del potencial de tu consciencia. Si permaneces por aquí el tiempo suficiente, empezarías a recordarlo todo. Pero no tiene sentido hacer eso entre vida y vida.”
“¿Cuantas veces me he reencarnado, entonces?
“Oh, muchas. Muchísimas, y han sido vidas muy variadas. Esta vez serás una campesina china en el año 40 AD.”
“Espera , ¿ qué ?” Tartamudeaste incrédulo “¿Me envías atrás en el tiempo?”
“Bueno, supongo que técnicamente el tiempo tal y como lo conoces solo existe en tu universo. Las cosas son diferente de donde yo vengo.”
“¿De dónde vienes?” Preguntaste.
“Otro lugar y hay más como yo. Sé que te gustaría saber como es allí. Pero, ahora mismo no lo podrías entender.”
“¡Oh!” Exclamaste un poco decepcionado. “Pero ….... si me reencarno en un lugar diferente en el tiempo, podría haber interactuado conmigo mismo alguna vez”.
“Claro. Ocurre continuamente y con ambas vidas conscientes solo de su propia e individual existencia. Sin que sepan que eso esta ocurriendo.”
“Entonces, “qué sentido tiene todo esto?”
“¿Hablas en serio?” Te pregunté. “Me preguntas por el sentido de la vida. ¿No es eso un tanto estereotípico?”
“Creo que es una pregunta razonable.” Insististe.
Te miré a los ojos, “el sentido de la vida, la razón por la que he hecho este universo, es para que madures.”
“Te refieres a la humanidad? ¿Quieres que maduremos?”
“No, solamente tú. He creado el universo para ti. Con cada vida que vives creces y maduras. Te conviertes en un intelecto cada vez mayor.”
“¿Solo yo? ¿Y que hay de el resto de la humanidad?”
“No hay nadie más.” Te dije. “En este universo, solo estamos tú y yo.”
Te quedaste petrificado. “Pero, toda la gente sobre la faz de la tierra......”
“Son todos tú. Diferentes reencarnaciones de ti”.
“¿Espera, ¿ yo soy todo el mundo?”
“Ahora empiezas a entender,” dije.
“¿Soy cada ser humano que ha vivido a lo largo de los tiempos?”
“O que llegará vivir, sí.”
“¿Soy Abraham Lincoln?”
“Y Hitler, y los millones que asesinó. Y Jesús, y todos los que lo siguieron.”
Te quedaste silencio.
“Cada vez que has hecho daño a alguien, te lo has hecho a ti mismo.” Te dije.
“Cada favor que has hecho a alguien te lo has hecho a ti mismo.”
“Cada momento triste o feliz experimentado por cualquier ser humano, lo has experimentado o lo harás tú.”

Te quedaste pensativo un buen rato.
“¿Por qué?” Me preguntaste. “Por qué todo esto?”
“Porque un día, tu serás como yo. Porque eso es lo que tú eres. Tú eres como yo. Eres mi hijo.”
“¿Quieres decir que soy un Dios?”
“No, todavía no. Eres un feto. Aún estás creciendo. Una vez hayas vivido cada una de las vidas humanas a través de todos los tiempos habrás crecido lo suficiente para poder nacer.”
“Entonces, el universo entero es solo............”
“Un huevo,” te respondí . “Llegó la hora de enviarte a tu próxima vida.”

Y te dije adiós.