martes, 20 de enero de 2009

9- BUSCANDO TRABAJO EN LONDRES

"LEVÁNTATE, SACÚDETE EL POLVO Y COMIENZA DE NUEVO"

Durante las dos primeras semanas fui a más de quince entrevistas de trabajo concertadas y recorrí las zonas turísticas con mayor concentración de bares, restaurantes, hoteles, etc. Mis compañeros de residencia me consiguieron alguna que otra entrevista en sus lugares de trabajo.
Me levantaba cada día a las seis de la mañana y regresaba a las siete o a las ocho de la tarde, estaba siempre metido en el metro de aquí para allá. Pero nada, no encontraba nada: Unos decían que era mala época y que hasta dentro de un par de meses no había nada; otros decían que mi inglés no era suficiente; otros decían... que sé yo que decían. Y así iban pasando los días.

A veces esperando para alguna entrevista conocía a alguien que había venido a lo mismo que yo, y surgía una amistad efímera durante la cual nos contábamos a grandes rasgos nuestras vidas e intercambiábamos información útil. Después de ese día en la gran mayoría de los casos no nos volvíamos a ver.
Me resultaba increíble la cantidad de cosas que se podía llegar a aprender de las muy variadas experiencias de los demás.
Mis técnicas de entrevistado mejoraron notablemente hacia el final de la segunda semana. Engañaba a mi entrevistador haciéndole creer que entendía todo lo que me iba diciendo, mis respuestas a sus preguntas eran lacónicas y concisas. Escuchaba con gran atención aunque no entendiera nada, y de vez en cuando asentía con la cabeza. Básicamente iba leyendo sus gestos y escuchado sus tonos de voz, a los cuales yo respondía en consecuencia: -aha..really!...sure...I agree....mmm...

Después de dos semanas en Londres comiendo spaghettis y "hamburguesas" baratas, estaba ya un poco desesperado. A pesar de todos mis esfuerzos no lograba encontrar trabajo.
Entonces, un lunes por la mañana me levanté temprano como todos los días, y me dirigí a la estación de Liverpool Street que estaba en el este, al otro extremo de la ciudad. Después recorrí la "city", que es la zona financiera de Londres, por Bank, Moorgate, Barbican, etc.
Esta zona de Londres, de lunes a viernes está atiborrada de ejecutivos trajeados que transitan con prisas sus calles, pero al llegar el fin de semana se queda totalmente desierta, como si de una ciudad fantasma se tratase. Entré en un restaurante cerca de Bank Station, me acerqué a uno de los camareros y le dije:
-Good mornig, I am looking for a job...
-Wait a moment, I call the boss -contestó.
Entró en la cocina y unos minutos más tarde salió el chef, un francés vestido de un blanco impecable y un bigote al estilo Fredie Mercury. Me preguntó mi nacionalidad y yo le dije: -Spanish. Luego me preguntó si hablaba Inglés y yo le dije: -Of course.
Me llevó a la cocina y me mostró los fregaderos, la maquina lava platos, el cuarto de la basura...Hablando y gesticulando a gran velocidad. Si a otros los entendía muy poco, a este no le entendía absolutamente nada. Hablaba en inglés pero con entonación francesa, sin embargo era muy expresivo y podía intuir un poco lo que decía, yo le decía "yes" a todo. Total que cuando acabó me dijo: - ok?, tomorrow at 7:30?, a lo cual yo le respondí todo serio y conteniendo mi entusiasmo: -ok, see you tomorrow, Thank you very much.

Volví a Queen's Park dando saltos de alegría, había encontrado trabajo, creo que de fregaplatos, que más da de que -pensé.
No podía ocultar mi exaltación, aparta mundo que te confundo. Ya podía quedarme en Londres y pagar el alquiler, la travel card, tal vez ir a clase de Inglés más adelante, y lo nunca visto, iba a ir al super y comprar carne de verdad.

Esa noche casi no dormí pensando en el bigote de Fredie Mercury, y en todo lo acontecido en las últimas dos semanas, hasta ese momento habían sido las dos semanas más intensas de mi vida. Y hoy había encontrado un trabajo que muchos no querrían, pero que para mí era una gran oportunidad.
Muchas veces no distinguimos las oportunidades que nos ofrece la vida porque se nos presentan camufladas.