lunes, 15 de julio de 2013

En general la gente no escucha

Se dice que Oscar Wilde estaba convencido de que, en un gran número de ocasiones, la gente no escucha cuando se le habla, por lo que para demostrarlo siempre contaba a sus amigos la anécdota sobre el día que tuvo que asistir a una importante fiesta a la que llegó tarde.
Para justificar su tardanza ante la anfitriona, Oscar puso como excusa que se había retrasado debido a que "había tenido que enterrar a una tía suya a la que acababa de matar."

La anfitriona sin inmutarse contestó al escritor: "No se preocupe usted, lo importante es que haya venido."