domingo, 9 de junio de 2013

Y sin embargo

La gaseosa se convierte en cerveza. Las bicis se convierten en coches. Los besos se convierten en sexo. ¿Recuerdas cuando los hombros de tu padre eran el lugar más alto del mundo? ¿y cuando tu madre era la heroína de tu vida? Competir era ver quién corría más rápido, la guerra era tan solo un juego de cartas. El peor dolor era cuando te raspabas las rodillas, y las despedidas significaban hasta mañana.
Y sin embargo... lo ansioso que estabas por crecer.