jueves, 23 de agosto de 2012

Fábula de la locura y el amor

Una vez la locura decidió invitar a sus amigos a tomar café en su casa.
Después del café la locura pregunta:
"¿Qué os parece si jugamos al escondite?"
"¿Escondite?" ¿Qué es eso?" - preguntó la Curiosidad.
"El escondite es un juego. Yo cuento hasta cien y vosotros os escondéis. Cuando termine de contar, os buscaré y el primero al que encuentre será el próximo en contar".

Todos aceptaron excepto el Miedo y la Pereza.

"1, 2, 3…” - la Locura empezó a contar.
La Prisa se esconde la primera. La Timidez, tímida como siempre, se esconde entre un grupo de árboles. La Alegría corre hacia el jardín. La Tristeza empezó a llorar, porque no encontraba un sitio adecuado para esconderse. La Envidia se unió al Triunfo y se esconde a su lado detrás de una piedra. La Locura seguía contando mientras sus amigos se escondían. La Desesperación estaba desesperada viendo que la Locura iba ya por el noventa y nueve.
"¡CIEN!" - gritó la Locura – “Ahora empezaré a buscar".

La primera en ser descubierta fue la Curiosidad, ya que no pudo evitar salir a ver quién sería el primero en ser descubierto.
Mirando aquí y allá, la Locura ve a la Duda que no sabía que lugar habría sido mejor escondite. Y así, seguidamente descubrió a la Alegría, la Tristeza, la Timidez...

Cuando todos estaban reunidos, la Curiosidad preguntó:"¿Dónde está el Amor?".
Ninguno lo había visto. La Locura comenzó a buscarlo. Buscó por todas partes pero no lo encontró.

Entonces, la Locura ve un rosal, coge un trozo de madera y comenzó a buscar entre las ramas, cuando de repente escuchó un grito.
Era el Amor, que gritaba porque una espina se le había clavado en el ojo. La Locura no sabía qué hacer. Se disculpó, y suplicó al Amor que la perdonara, y finalmente le prometió que lo seguiría para siempre fuese donde fuese. El Amor aceptó sus disculpas.

Desde entonces, el amor es ciego y la locura siempre lo acompaña.