domingo, 26 de agosto de 2012

Erase una vez

Un apuesto joven llama a la puerta de una doncella y le pide que se pruebe un precioso zapato. Cuando ve que este encaja a la perfección, la toma del brazo al tiempo que le dice: 
- Queda usted arrestada como sospechosa, este zapato fue hallado en el lugar del crimen.