viernes, 8 de junio de 2012

Me gusta tu forma de pensar

Una chica británica se casó con un español, y se fue a vivir a España. Como al principio no sabía hablar español se valía a menudo de su lenguaje corporal. Por ejemplo, cuando iba al mercado a comprar muslos de pollo, se subía la falda ligeramente y señalaba la parte superior de sus piernas para que el comerciante la entendiera.
Un día quiso comprar plátanos, y se llevó a su marido con ella. ¿Sabes por qué?


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Porque él hablaba español.... Pero me gusta tu forma de pensar.