martes, 21 de febrero de 2012

Una cena presidencial


Una noche el Presidente Obama y su esposa Michelle decidieron hacer algo distinto, ir a cenar a un lugar tranquilo. Así que fueron a un modesto restaurante, sencillo pero muy bonito. Cuando se sentaron a la mesa, el dueño del restaurante le preguntó al escolta Presidencial si podía por favor hablar con la primera dama solo un minuto en privado. Ellos accedieron y Michelle y el dueño tuvieron una charla a solas. Cuando Michelle regresó, Obama le preguntó a su mujer, "Cariño, ¿por qué estaba tan interesado este señor en hablar contigo?"
Ella menciono que cuando eran jóvenes, el estaba locamente enamorado de ella. El Presidente Obama con una sonrisa le dijo: "Si te hubieras casado con él, ahora serías la dueña de este adorable restaurante." A lo que Michelle responde, "No, si yo me hubiese casado con él, él ahora seria el Presidente."