lunes, 21 de noviembre de 2011

Mismo día, dos diarios (él y ella)

Diario de ella:

Esta noche, mi marido actuó de manera extraña. Habíamos hecho planes para ir a cenar fuera, pero estuve de compras todo el día con mis amigas, así que pensé que le había sentado mal el que llegara un poco tarde. Sin embargo no hizo ningún comentario al respecto. Le sugerí ir a un lugar tranquilo donde pudiésemos hablar. Le pareció bien, pero estuvo muy callado durante toda la velada. Le pregunté si le pasaba algo, pero solo me dijo, "nada". Entonces le pregunté si era culpa mía que estuviese disgustado. Me dijo que no estaba disgustado, que no tenía nada que ver conmigo, y que no me preocupara.
De camino a casa, le dije que lo quería mucho. Me sonrió y continuó conduciendo. Por más que lo intento, no puedo explicar su comportamiento. Siento que lo he perdido para siempre, que ya no quiere saber nada de mí.
Al llegar a casa, se sentó en el sofá sin decir nada y encendió la televisión. Permaneció distante y ausente hasta que decidí irme a la cama. Unos minutos más tarde llegó él. Pero seguía distraido, como si sus pensamientos estuvieran en algún otro lugar. Después se quedo dormido, y yo me eché a llorar. No sé que voy a hacer, estoy casi segura de que sus pensamientos están con otra mujer. Mi vida es un desastre sin sentido.


Diario de él:

Esta mañana no he podido arrancar la moto... Me pregunto que le ocurre. ¿Serán las bujías?.