domingo, 23 de octubre de 2011

El sexo tenía un precio

Un estudiante de instituto recoge a su chica en casa de sus padres, en su primera cita. Después de haber reunido todos sus ahorros, se la lleva a cenar a un buen restaurante con el fin de impresionarla. La chica no se corta un pelo y pide los platos más caros del menú, incluido langosta y el champán francés más caro.
Finalmente, el chico, desesperado le pregunta:
"¿Tu madre te alimenta así en casa?"
A lo que ella le responde:
"No, pero mi madre no está a la espera de tener sexo conmigo"