jueves, 2 de junio de 2011

Aire acondicionado

¿Cuándo nos hicimos tan blandos?
¿Cuándo decidimos tener la misma temperatura durante las 24 horas del día, y durante todo el año?
¿Cuándo dejamos de esperar con entusiasmo el calor de una tarde de verano...? ¿O el frescor vigorizante de una noche de invierno?
¿Cuándo las fluctuaciones del tiempo se convirtieron en molestias, en vez de oportunidades y ventajas?
Quedaros en vuestras envolturas si así lo deseáis. Yo prefiero sentirme viva y libre.
Y la mariposa salió de su capullo.