domingo, 21 de noviembre de 2010

PIENSA DIFERENTE

Cuando la NASA empezó a enviar astronautas al espacio, sus científicos se dieron cuenta de que los bolígrafos convencionales no funcionarían en ausencia de gravedad.
Después de una inversión de un millón de dólares y dos años de investigación, se logró fabricar un bolígrafo que escribía en ausencia de gravedad, cabeza abajo, en cualquier superficie y a temperaturas extremas.

Cuando los Rusos se encontraron con este mismo problema, decidieron usar un lápiz.