miércoles, 7 de octubre de 2009

CRIMEN EN LA CASA DE ENFRENTE (POR RAQUEL RODRÍGUEZ)

Segunda historia de "gente que pasó por Casa Maruja(Londres)".
Esta vez Raquel Rodriguez nos manda su anécdota, muy divertida por cierto:

Raquel Rodríguez Álvarez. No recuerdo las fechas exactas pero viví allí desde febrero 1998 hasta diciembre-enero 1999.Después me mudé a Ealing Broadway.

Recuerdo los meses en Maruja´s como los más divertidos de toda mi vida. Llegué allí a través de tu hermana Paula con Fran, el que era mi novio por aquel entonces. Recien terminada la carrera de Filología Inglesa y sin esperar a recibir el título del CAP, mis 23 años me pedían ya un cambio de vida. Paula me hablaba de su hermano Nacho, que vivía en una pensión en Londres, regentada por una gallega, que sólo costaba 50 pounds semanales, así que allí llegamos una lluviosa noche de febrero hace ya 11 años...y mi vida cambió.

Mi anécdota:

Uno de los días que recuerdo fue cuando pegaron un tiro a uno que vivía en la casa de enfrente, ¿te acuerdas?. No es un buen comienzo pero tiene su miga. Llegó Ander, el hermano de Esteban, todo acelerado, corriendo escaleras arriba diciendo que la calle estaba acordonada por la Policía porque habían matado a alguien al otro lado de la calle.¿Reacción??, todos en tropel corriendo a la ventana de la habitación individual (creo que la ocupaba Bego entonces?).Efectivamente se veía a la Poli identificando a los vecinos que querían acceder a sus casas, movimiento de coches y muchos curiosos. Y hete aquí que de ahí a un rato se personó la Policía en el portal de Maruja, ¿reacción?, todos en tropel a la escalera a chismorrear. Resulta que los agentes pedían la dirección a todo el que accedía a la calle y claro, cuando ya llevaban una lista de 15 personas que afirmaban vivir en el 189(¿o 179?) de Portnall Road, los señores policías vinieron a ver qué se cocía en aquella casa. Y allí tenemos a Maruja explicando que tiene 3 habitacioncitas alquiladas pero que, claro, venían nuestros amigos, primos y demás familia de visita.

Y nunca supe si era cierto pero me habían dicho que Maruja se había podido comprar la casa bien de precio porque hacía muchos años se había cometido un asesinato allí.



Muchas gracias Raquel, que bien describes aquel día. Para ti, menudo shock nada más llegar.
Al final no importa lo mala que sea una situación, algún día harás de ella una historia divertida, o constructiva.