lunes, 31 de agosto de 2009

LOS 3 ÚLTIMOS DESEOS DE ALEJANDRO EL MAGNO

Alejandro el Magno, después de haber conquistado varios reinos, regresaba a su casa trás doce años de campañas militares continuas. Por el camino cayó gravemente enfermo, lo que le llevó a su lecho de muerte. Pocos días antes de morir, se dio cuenta de que todas sus conquistas, su poderoso ejército y su afilada espada no le servían de nada ante su último desafío.
Entonces convocó a sus generales y les comunicó sus tres últimos deseos:

1. Que su ataúd fuese llevado a hombros y transportado por los propios médicos de la época.

2. Que todos los tesoros que había conquistado (plata, oro, piedras preciosas... ), fuesen esparcidos por el camino hasta su tumba.

3. Que sus manos quedaran balanceándose en el aire, fuera del ataúd, a la vista de todo el mundo.

Uno de sus soldados no pudo resistir la tentación de preguntarle el porqué de sus insólitos deseos.
Alejandro le contestó:

Quiero que los médicos carguen mi ataúd para mostrar que ellos no tienen, ante la muerte, el poder de curar.
Quiero que el suelo sea cubierto por mis tesoros para que todos puedan ver que los bienes materiales aquí conquistados, aquí se quedan.
Quiero que mis manos se balanceen al viento, para que las personas puedan ver que vinimos con las manos vacías, y con las manos vacías partimos.