sábado, 20 de junio de 2009

COLORETES QUE MATAN

En épocas pasadas, se creía que las mejillas sonrosadas eran signo de buena salud, por lo cual se pintaban de rojo. Las mujeres usaron colorete para ser más atractivas desde tiempos inmemorables.
En el siglo XVII, una italiana de la alta sociedad en la corte de Felipe IV de España, llamada Gulia Toffana, ideó un veneno mortal. Gulia ofrecía a las señoras que deseaban librarse de sus maridos ricos, una crema o polvo para las mejillas, que contenía arsénico y otras sustancias letales. Ella les explicaba que debian aplicarse el maquillaje en las mejillas cuando sus esposos estuvieran a punto de entablar contacto sexual con ellas. Esto garantizaba que las bocas de ellos, al tocar sus mejillas absorbieran el veneno suficiente como para matarlos. Después, la muerte se atribuía al exceso sexual. Esta táctica funcionó durante muchos años, hasta que la descubrieron en 1709. Fue responsable de más de 600 muertes.