lunes, 5 de enero de 2009

6- PRIMERA NOCHE EN EL EXTRANJERO


"LOS SUEÑOS SON SUMAMENTE IMPORTANTES. NADA SE HACE SIN QUE ANTES SE IMAGINE"

Me desperté, abrí los ojos y miré a mi alrededor. Estaba en mi habitación y en casa de mis padres en Galicia. Todo lo acontecido, mi viaje a
Londres, había sido un sueño. No era de extrañar que tuviera un sueño tan extremadamente real, ya que el atreverme a tomar la decisión de dejarlo todo y marcharme a la aventura no había dejado de ser un sueño para mí desde hacía un tiempo. Me sentí tremendamente triste y decepcionado.

Oí una voz que me llamaba: -"Nacho, Nacho..."-, abrí los ojos y ví a Raul, mi compañero de habitación. -Creo que tenías una pesadilla- Dijo.
Primero sentí confusión durante unos segundos, luego un alivio inmenso que no podría describir con palabras. Estaba realmente allí, en la residencia, en Queen´s Park, en Londres. Nunca antes me había pasado nada parecido.

Le pregunté a Raúl que iba a hacer, y me dijo que se iba a casa de sus amigos porque le habían comentado de un trabajo y tal y cual. Yo por mi parte salí al pasillo para ver si veía a alguien que me pudiera informar del super más cercano, ya que estaba hambriento y no tenía nada para desayunar. Y si pudiese ser que me pusiesen al día de la vida en Londres: transporte, trabajo, compras, etc, etc y etc, debía organizarme bien si quería que mi odisea no se convirtiese en un fracaso.
En una media hora conocí a una chica española, dos chicos españoles, 3 italianos, un ruso y un francés. Todos eran gente muy maja y llevaban menos de tres meses en Londres. Enseguida me di cuenta que estaba en desventaja en cuanto a experiencia e idioma, por no hablar de la escasa trayectoria educativa que yo tenía respecto a ellos. Sin embargo, el lado positivo era que yo tenía más que ganar.

Cuando salí a la calle para dirigirme al "Kwik Save", el supermercado de marcas blancas más barato que había en la zona, ya sabía que tenía que hacerme una foto carné para la travel card, que el tabaco era dos veces más caro que en España y que si no hablabas bien inglés lo tenías jodido. A pesar de todo yo me sentía mejor que nunca, si había llegado hasta aquí podía llegar un poco más lejos. Pensé en aquella frase que decía "No existen las malas experiencias, solo experiencias constructivas".

Hice la travel, compré 24 huevos por una libra y media, dos paquetes de espaguetis por el precio de uno, 20 hamburguesas por una libra (a saber lo que contenían) y una botella de 2 litros de leche semi desnatada. Lo más caro fue la
travelcard
, 16 libras que costaba entoces zona 1 y 2, con eso yo no contaba. El transporte público en Londres, decían que era el más caro de todos los países europeos.
Después desde una cabina llamé a mi familia a cobro revertido con el número de España directo. La teleoperadora española se echó unas risas conmigo cuando le contesté "yes" a una pregunta que me hizo. Después me deseó buena suerte.